El Aston Martin Virage, primero bajo la forma de cupé y luego, desde 1992, como cabriolet denominado con el pomposo nombre de Volante, salío de los nobles establecimientos de ladrillo rojo de Newport Pagnell desde 1989. Aston Martin consiguió un doble proposito por un lado continuar la tradición del motor V8 y sustituir al veterano AM V8. Desde la presentación del Virage en el Salón del automóvil de Londres de 1988, el coche fue descubierto, al son de las trompetas, por Su Majestad Isabel II. y cuando el motor V8 de 5,3 litros fue puesto en marcha, otros sonidos, diferentes pero todos melodiosos, resonaron en los oídos de los invitados. Una caballería de 330 caballos lleva al Virage -de casi 2 toneladas- a los 255 km/h. El grupo de cuatro válvulas por cilindro se propone tanto la versión abierta como cerrada del Virage, en versión Turbo desarrollaba 500 CV.

Si surgiera un problema, una pequeña placa de cobre, fija a la tapa de las válvulas, permitía identificar al mecánico responsable y pedirle explicaciones. El embrague exige una pierna musculosa y la caja ZF de cinco velocidades pide cierta fuerza en los puños. El chasis, con
ruedas delanteras sujetas por dobles triángulos y el eje trasero De Dion es más bien de estilo «deportivo-confortable». Y esta construcción, por otra parte conservadora, recurre a un sistema electrónico de reglage de la fuerza de frenado.

Lujoso Interior de un Aston Martin Virage

El Aston Martin Virage fue el primer producto desarrollado integramente por Ford, tras adquirir la marca en 1987, el Virage no estaba a la altura del modelo que sustituia, como curiosidad, los faros traseros procedian del Volkswagen Santana, mientras que las delanteras eran del Audi 100. Su interior era uno de los más lujosos de la época forrado en cuero y madera de nogal. Se mantuvo a la venta hasta bien entrado los años noventa, incluyendose algun que otro restiling.

Imágenes de un Aston Martin Virage de 1991