El Aston Martin AM3 fue un prototipo francamente inusual, aunque su parecido al DB7 es innegable, y aunque su trasera se parezca a la de un modelo actual de la marca británica, Pininfarina no era uno de los diseñadores preferidos por Aston Martin. Al igual que con muchos de los otros coches de la década de 1990, el AM3 se basaba el chasis del Vantage V8. Este coche fue presentado en el 1998 en un articulo publicado en la revista británica Autocar artículo titulado “Potencia, Belleza y Alma” Al menos 3 AM3 fueron construidos, el protagonista del reportaje era un AM3 de color rojo con frontal negro. La extraña parrilla delantera del AM3 se caracteriza por ocultar las luces delanteras tras un cristal ahumado. Esta característica, se repite en la trasera, donde un gran cristal ahumado oculta no solo las luces sino gran parte del portón trasero. Uno de los prototipos forma parte de la exclusiva colección del sultán de Brunei.