Sólo se construyeron veinte unidades de este elegante automóvil basado en el Porsche 356B. La mezcla no podía ser mejor, una bella carrocería diseñado por Zagato, que rivalizaba en belleza con los prototipos italianos de la época. Era un modelo más aerodinámico, con cubiertas opcionales para los faros, faros antiniebla y espejos retrovisores integrados en la carrocería y una trasera más moldeada, aunque con el sabor del 356 B. Con estos pequeños cambios el Abarth-Porsche Carrera GTL logro un Cx. de 0,36 frente a los 0,39 del Carrera original. La carrocería era muy ligera (de hay la L de GTL), realizada en aluminio, lo que unido a sus motores preparados sobre la base del 1,6 litros del 356B (un total de 5 tipos desde los 115 CV. hasta los 160 Cv.), le hizo alcanzar la gloria en carreras tan importante como la Targa Fioro o las 24 Horas de Le Mans. En la recta de Mulsanne en este último circuito marcó la velocidad máxima de 235 Km/h., 35 más que el 356 Carrera original.

Abarth-Porsche Carrera 356 GTL en el Museo Porsche

Uno de los principales problemas del GTL era su bajo techo, lo que lo hacía sumamente incomodo para pilotos altos. Su interior también sufrió la reducción de peso de su exterior, se sustituyó el salpicadero por uno íntegramente de aluminio con instrumental Porsche, el volante fabricado por Nardi en aluminio y madera fue otro de los cambios que contribuyeron a reducir el peso. Hoy en día es sumamente difícil hacerse con un ejemplar de los 21 fabricados entre 1960 y 1964, en 2006 Christies subastó uno de estos exclusivos automóviles por 800.000 $.

Porsche 356 B y 356 GTL

Porsche Carrera GTL